CIRAM, el laboratorio donde químicos, físicos y arqueólogos trabajan juntos. Nuestro enfoque multidisciplinar permite responder de la mejor manera a problemáticas arqueológicas, pero también a preocupaciones de restauración y conservación del patrimonio.
La arquelogía: una disciplina en constante evolución
L'arqueometría es una disciplina relativamente reciente en el mundo de la ciencia. Esta disciplina, nacida en Inglaterra en los años 1950, se desarrolló en Francia a partir de los años 1970 y sigue en constante evolución hoy en día. Se encuentra, por sus problemáticas de investigación, asociada a la arqueología, la historia y la historia del arte. Su ambición es documentar la vida de las poblaciones pasadas mediante el estudio de las huellas materiales que dejaron en el medio ambiente o por su producción material. La adaptación de las técnicas de análisis ha permitido observar a escala microscópica la organización de la materia, su composición, determinar la fecha de uso de un material, leer la firma geoquímica de una materia prima.
Las pinturas murales son materiales compuestos en el sentido de que contienen diferentes tipos de componentes. Se encuentra el soporte mineral que probablemente habrá sido revestido, luego las diferentes capas de preparación y pictóricas que están compuestas de materias minerales y orgánicas. Por eso adaptaremos nuestras técnicas de análisis a la tipología de los materiales.
El análisis de las pinturas murales: técnicas y métodos
La observación de la estratigrafía de las capas pictóricas por microscopía óptica y microscopía electrónica permitirá definir la sucesión de los colores utilizados, así como su cronología. Además, el análisis químico de los pigmentos proporcionará una datación relativa de las diferentes aplicaciones. Por ejemplo, la identificación de un azul ultramar (aluminosilicato de sodio polisulfurado) indicará que esta capa solo pudo ser aplicada a partir de 1830. Se trata de un terminus post quem. Este estudio estratigráfico permitirá identificar el color original de una pintura mural y caracterizar las diferentes fases de restauración sufridas.
El análisis de los aglutinantes orgánicos por espectrometría infrarroja o cromatografía permitirá definir su naturaleza, por ejemplo lipídica o proteica, y más precisamente aceite o cola animal, por ejemplo. La identificación de los aglutinantes es también una etapa importante en el proceso de restauración y conservación de las pinturas murales.
El estudio de los depósitos presentes en la superficie de las pinturas murales también será una ayuda indispensable para la restauración. Estos depósitos pueden ser de diversa naturaleza, ya sea mineral o biológica. Los depósitos de sales solubles pueden causar graves deterioros en las obras pintadas. Su identificación se realizará mediante cromatografía iónica y su naturaleza se relacionará con su origen. Por ejemplo, la presencia de nitratos provendrá de aguas contaminadas subyacentes a los cimientos y de actividad bacteriana. Son efectos capilares los que permiten que los nutrientes producidos por bacterias del nitrógeno asciendan a alturas no despreciables. Las sales de nitratos, muy solubles, migran fácilmente. Los depósitos biológicos corresponden principalmente a mohos u hongos, bacterias, algas o levaduras. Su identificación es un requisito previo para definir con precisión los tratamientos a utilizar para garantizar la conservación de las pinturas murales.
CIRAM, especialista en datación por carbono 14 y análisis de arqueomateriales, también ofrece laanálisis completo de las pinturas muralesEstos estudios siguen siendo imprescindibles en el proceso de restauración y conservación de bienes culturales.

